El reino de Dios

El reino de Dios aparece en la versión de la Biblia Reina Valera 1960 en 69 ocasiones. El reino de los cielos también se menciona 32 veces, siempre en Mateo. El reino de Cristo también aparece mencionado 7 veces, aunque con diversas expresiones. Cabe entonces preguntarnos si todos estos reinos son el mismo con diferente nombre o si son diferentes reinos y cual es el significado e importancia que tiene para nosotros los seguidores de Cristo.

La verdad es que esto tiene una sola respuesta, pero no todos lo entienden del mismo modo. Trataremos de resumir las diferentes posturas y dejaremos claro cuál creemos es la correcta y porqué.

 El reino de Dios, el reino de los Cielos y el reino de Cristo ¿Cuál es la diferencia ?

Para poder responder esta pregunta es necesario entender que existen escuelas o sistemas de interpretación de la Biblia, cada una con semejanzas y diferencias. Las escuelas más difundidas son la amilenialista (o del milenio realizado), la posmilenialista y la premilenialista con sus 2 grandes divisiones: el premilenialismo histórico y el premilenialismo dispensacional, siendo éste último el más reciente y difundido de todos.

Se haría demasiado extenso si intentaramos describir la posición de todas las escuelas escatológicas al respecto del reino de los cielos, el reino de Dios y el reino de Cristo (y sus otras variantes) por eso nos limitaremos a dar una síntesis de sus creencias

Salvo los amilenialistas, quienes creemos que el reino de Dios es el reino de los cielos y el mismo reino de Cristo, y que además se está realizando en estos mismos momentos, el resto de las escuelas hacen diferencia entre uno y otro. La mayoría de las posturas distingue entre el reino de Cristo y el reino de Dios porque creen que transcurren en momentos diferentes, especialmente el premilenialismo. Entre esos mismos, algunos dicen que el reino de los cielos es el mismo reino de Cristo y otros dicen que el reino de los cielos es el mismo reino de Dios, pero siempre distinguiendo entre reino de Cristo y reino de Dios. Dejaremos que sea la misma Escritura la que muestre que realmente los tres son uno y el mismo reino

En particular analizaremos la visión premilenialista dispensacionalista, pues nos parece, que debido a su sistema de interpretación son los más distantes de lo que consideramos correcto.

La interpretación de los premilenialistas dispensacionalistas

Existen varias divisiones entre los dispensacionalistas, entre las cuales encontramos el dispensacionalismo preclásico u original (representado por Darby), el dispensacionalismo clásico (Scofield, Chaffer quienes le dieron difusión mundial), el revisado (Ryre, Walvoord siendo el más difundido hoy), el hyperdispensacionalismo, el ultradispensacionalismo (Bullinger, siendo posiblemente el más extremo de todos) y el dispensacionalismo progresivo (Bock, Blaising, siendo la rama dispensacionalista más reciente de todas y levemente fusionado con la teología reformada en su concepción de la Iglesia). En el medio de todas esas posturas, hay teólogos y denominaciones que toman un poco de una y otro poco de otra.

La mayoría de los dispensacionalistas, siguiendo el lineamiento original de la Biblia anotada de Scofield, el reino de los cielos es el llamado milenio, también conocido como reino de Cristo, el cual representa para ellos, 1000 años literales y lo ubican entre la segunda venida de Cristo y el gran juicio del Trono blanco. Dicho milenio, sería para ellos, el período donde se cumplen todos los pactos, como el pacto abrahámico, ratificado a Isaac y Jacob, el pacto davídico y el nuevo pacto entre otros. Esta visión escatológica es compartida en gran medida también por los premilenialistas históricos.

La Biblia anotada de Scofield por ej, explica en las notas a Mt 3.2 que el reino de los cielos es diferente del reino de Dios, y en las notas a Mt 6.33 explica las diferencias entre los dos las cuales resumimos a continuación

  • El reino de Dios es universal
  • Al reino de Dios sólo se entra por el nuevo nacimiento
  • El reino de los cielos es la esfera terrenal del reino de Dios y por tanto tienen mucho en común
  • El reino de Dios no viene con señales visibles
  • El reino de los cielos se mezcla con el reino de Dios luego de la segunda venida de Cristo

John Macarthur es tal vez uno de los pocos dispensacionalistas que no adhiere a esta distinción y él explica en su Biblia comentada en Mt 3.2 y Mt 6.33 que el reino de los cielos y el reino de Dios son el mismo y que cielos sería un eufemismo para no herir la sensibilidad de la nación judía quienes representaban sus principales lectores. Coincidimos con a Macarthur en que son uno y el mismo reino, pero NO creemos que Mateo utilizara el término “reino de los cielos” para no ofender a los judíos, ya que el mismo evangelio usa “reino de Dios” en 5 ocasiones y menciona “Dios” en 55 ocasiones más. Creemos que más bien esta distinción se debe a 1) Que Jesús mismo utilizara a veces un término y a veces otro o 2) que como en muchos lugares de la Biblia, las cosas tienen múltiples nombres, como personas, lugares, períodos y eventos concretos, fiestas, ofrendas, etc. Dios mismo se hace llamar en 11 ocasiones el “Dios de los cielos” y en 3 ocasiones “Dios de dioses” y con todo es uno y el mismo Dios y cielos aquí no es un eufemismo, sino una referencia al lugar de la habitación de Dios. Del mismo modo, reino de los cielos es una referencia al reino de Aquel que habita y gobierna desde los cielos, mientras que reino de Dios es una referencia más directa el reino perteneciente a Dios, quien lo gobierna.

Como dijimos, los dispensacionalistas también distinguen entre reino de Dios y reino de Cristo, siendo que para ellos (Macarthur incluido), el reino de Dios es en relación a Israel, y el reino de Cristo para la Iglesia. Esto se debe a que separan la iglesia del Israel de Dios y piensan que Dios tiene 2 pueblos, uno terrenal (israel) y otro celestial (la iglesia) y que esta distinción perdurará hasta concluir el milenio literal. Consideramos lo anterior como un error muy importante, ya que modifica la interpretación y o aplicación de decenas y decenas (por no decir cientos) de capítulos del AT, casi la totalidad de las profecías del AT, libros enteros del NT o grandes porciones de ellos como Mateo, Hebreos y Apocalípsis y muchos pasajes de las epístolas del NT. Hablaremos de ello en otro post, pues es un tema que amerita su propio espacio. Sí, estoy completamente convencido de que deseas leer ese post, posiblemente casi tanto como yo escribirlo, pero todo a su tiempo.

El reino de Dios y el reino de los cielos para los teólogos reformados

Para John Piper, un teólogo de soteriología calvinista pero escatología premilenialista histórica, el reino de los cielos es el mismo que el reino de Dios como puede verse en este mensaje. Sin embargo, ellos también esperan un reino futuro literal de 1000 años. Por lo cual, para ellos el reino de los cielos es el mismo reino de Dios, pero no es el mismo reino de Cristo

Así mismo, los posmilenialistas (un ejemplo contemporáneo es Paul Washer) entienden que las parábolas de Mt 13 son descripciones de la iglesia en crecimiento y conquistando el mundo, y por tanto creen que el reino de los cielos es el reino de Dios. Los amilenialistas coincidimos con ellos en ese aspecto. Sin embargo ellos esperan que por el avance del evangelio y la cristiandad sobre el mundo, se consiga instaurar el milenio (de 1000 años o no, pero terrenal) y por tanto, hasta que ellos no consigan esa meta no vendrá Cristo a reinar en el milenio. Establecen así que para ellos el reino de Cristo es diferente del reino de Dios y de los cielos.

El reino de Dios, el reino de los cielos y el reino de Cristo según los amilenialistas

Siendo honesto con el lector de creencias diferentes a la amilenialista, sería sencillo explicar superficialmente la argumentación de las otras posturas con un par de versículos “a su favor”, para luego ridiculizarlas y exponer decenas de versículos “a nuestro favor” con el fin de inclinar la balanza de la opinión del lector. Eso no nos parece honesto y creemos que para explicar la verdad, no solo debemos exponerla, sino explicar en qué consiste el error de las otras posiciones o, como mínimo, tratar de presentar su posición sin ocultar sus principales argumentos y puntos fuertes.

Lamentablemente no tenemos en el espacio en este artículo para dedicar tanto tiempo, pero lo haremos en futuros post en este mismo blog, por lo que lo invitamos a visitarnos con frecuencia para encontrar dicha información.

Es el momento de explicar nuestra postura y probarla por las Escrituras, pues de lo contrario nos limitaríamos en este post a describir qué cree uno y qué cree otro y no es nuestro objetivo.

Ya hemos visto que hay básicamente 3 posturas respecto del reino

  1. El reino de Dios es el mismo reino de los cielos, pero es diferente del reino de Cristo. Los posmilenialistas y los premilenialistas históricos en general adhieren a esto
  2. El reino de Dios es diferente del reino de los cielos, y el reino de los cielos es el mismo reino de Cristo. Los dispensacionalistas adhieren a esta posición pero sin estar todos de acuerdo en los detalles. Una excepción a esto es Macarthur y también el dispensacionalismo progresivo que adhieren al punto anterior
  3. El reino de Dios, el reino de los cielos y el reino de Cristo son uno y el mismo reino. Los amilenialistas adhieren a esta posición

Así, en general y hay varias excepciones, podemos resumir que la teología reformada tiene en común el creer que el reino de Dios es el mismo reino de los cielos, aunque el amilenilista difiere de los premilenialistas históricos y de los posmilenialistas en que el amilenialista cree que los tres reinos son uno y el mismo reino

Hasta ahora no se de nadie que crea que los reinos son todos diferentes, pero pudiera haber quien crea eso.

Ya dijimos al inicio del artículo que el reino de Dios aparece en 69 ocasiones, el reino de los cielos 32 veces, siempre en Mateo y el reino de Cristo 7 veces con diversas expresiones.

Veamos porqué creemos que son el mismo.

  1. Cuando Mateo habla del joven rico, Cristo usa “el reino de los cielos” y “el reino de Dios” indistintamente.“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.”  (Mateo 19.23). En el siguiente verso, Cristo proclama, “Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.” (verso 24). Jesús no hace distinción entre los dos términos, sino parece considerarlos como sinónimos. Este es uno de los versículos por los cuales creemos que es falso el argumento de que Mateo tuviera miedo de usar “reino de Dios” para no ofender a los judíos.
  2. Marcos y Lucas utilizaron la frase “el reino de Dios” donde Mateo usó “el reino de los cielos” frecuentemente en relatos paralelos de la misma parábola. Comparar Mateo 11:11-12 con Lucas 7:28; Mateo 13:11 con Marcos 4:11 y Lucas 8:10; Mateo 13:24 con Marcos 4:26; Mateo 13:31 con Marcos 4:30 y Lucas 13:18; Mateo 13:33 con Lucas 13:20; Mateo 18:3 con Marcos 10:14 y Lucas 18:16; y Mateo 22:2 con Lucas 13:29. En cada instancia, Mateo usa la frase “el reino de los cielos” mientras que Marcos y/o Lucas usan “el reino de Dios.” Es claro que las dos frases se refieren a la misma cosa.

Los dispensacionalistas tratarán de explicar esto diciendo que aunque las citas paralelas hagan el reino de Dios igual al reino de los cielos, están queriendo mostrar distintas facetas del reino, uno refiriéndose a Israel y otro a la Iglesia. Uno refiriéndose al aspecto terrenal y el otro al celestial del reino. Pero ellos no tienen ningún versículo de la Biblia que enseñe directamente esa distinción. La inventaron ellos en el siglo XIX para poder justificar que la iglesia y el israel de Dios son 2 pueblos diferentes y no uno solo como toda la Biblia lo enseña (veremos algo en este artículo y escribiremos sobre ello en otros más). Es tal vez uno de los casos de eiségesis (meter en el texto una idea que el texto no transmite) más claros de la Biblia. Si no lo hacen así, la teología dispensacionalista se llena de evidentes contradicciones. Entonces para “tapar” ese hueco, explican que son diferentes reinos, pero que los pasajes paralelos que los hacen igual, se refieren a diferentes aspectos.

 

Te invitamos a continuar leyendo este estudio en la segunda parte que encontrarás aquí